lunes, 27 de octubre de 2014

Resumiendo mis fracasos

Es hora de comenzar esta historia.

Yo siempre quise estudiar derecho, bueno... no siempre, pero desde los 13 años y eso cuenta como siempre, porque (casi) todas las decisiones que uno toma antes de los 13 valen callampa.

El sueño original era estudiar derecho en la U de Chile, pero, luego, en la enseñanza media, me di cuenta que lo del estudio no era lo mío. Lo mío era algo más del estilo Europeo, onda cada uno aprende a su manera, con ritmos distintos y con formas de enseñar distintas...
Ok, tal vez lo mío era más bien flojera. La cosa es que lo del estudio no era lo mío, lo cual descartó a todas las universidades prestigiosas de la listas de "Futuras universidades para Nacho".

Y así, impulsado por mi mamá, decidí matricularme en una U privada. Error Garrafal! Si usted es uno de esos muchachos que usan camisas con un gigante logo de Polo, pantalones de cotelé, zapatos Lacoste ¡Felicidades, eres un Zorrón! lo cual te vuelve perfecto para una universidad privada. Pero si usas ropa que podrían ser tanto de marca como de la ropa americana y no hablas con una papa en la boca, entonces no eres para una U privada y, por muy simpático que puedan ser todos contigo, en el fondo todos saben (Tú incluido) que no eres para una U privada. Y es fome estar en una privada cuando no perteneces realmente a ella. Para mi fue fome, porque, como uno es weón, la calidad de la educación te viene a importar recién cuando entras a la U y no po, ya es tarde po, entraste a una privada y la educación acá es lo de menos.

Ya, ya, igual feo decir eso, tal vez en las otras carreras es diferente la cosa, en una de esas a los futuros médicos les enseñan de verdad, no sé. Y realmente tampoco es que los profes en derecho no estén interesados en enseñarte, el problema es que los profes son dinosaurios, tienen todos los años y ellos se acuerdan de cómo era la educación (y las leyes) en los tiempos de Sócrates y así la imparten. En otras palabras, no necesitan papel higiénico, porque se limpian la raja con las formas de educar actuales.

Y resulta que yo tampoco soy el estudiante más bacán. A mi me gusta el derecho, me gusta mi carrera y me gusta aprender y estudiar, pero, al igual que Superman tiene la kriptonita, yo tengo el trago. Y más que "problemas" con el alcohol, yo tengo una muy buena relación con el alcohol. Demasiado buena.

Tan bueno era (soy) para el copete, que durante mi primer semestre de U tuve serios problemas para aprobar los ramos. Realmente serios problemas para aprobar mis ramos, tan serios, que de los seis ramos que tenía, reprobé 4.
¿Alguien entiende la seriedad del asunto? Reprobar 4 de 6 no es bueno, significa que aprobaste 2 ramos, y aprobar solo dos ramos es como ir a la guerra, sobrevivir, pero quedar sin piernas y sin brazos.

En cuanto al amors, durante el primer semestre mi vida amorosa (y sexual) fue tan ajetreada como la de cualquier piedra. No hay vida sexual, nada, no por lo menos durante el primer semestre.

Pero las cosas cambian...

El segundo semestre comenzó y yo tenía dos metas: aprobar todos mis ramos y conseguir pareja. ¿Cómo resultó eso? Bueno, de eso se trata este Blog (más o menos).





PD: ¿Han escuchado "Howl" de Florence + the Machine? Me gusta bastante ese tema y debo decir que la Florence es harto wena.



martes, 14 de octubre de 2014

Nacho el Cola

Ufff, supongo que antes de comenzar a narrar mis aventuras es necesario tocar ese pequeñin detalle. Sí, soy fleto. No sé cómo pasó, pero pasó, me gustan los hombres, eso.

Lo raro es que conozco muchos colas (homosexuales si se prefiere) que centran su vida en ser... gays. Hablan de esto todo el rato, van a discos especializadas en gente weca, se visten con ropa muy apretada, usan hartos productos para el pelo y cosas así. Bueno, yo no.
No digo que esté mal ser así, bacán vestirse bien, tener dientes blancos y oler a lady gaga, a mi  me parece que es como ponerse un letrero que dice "me gusta el pene", pero bueno, son cosas de gustos; la cosa es que yo no soy así; mi pelo no se ve bien, no tengo una piel perfecta, no digo "amigaaaaa" y no sé combinar colores. me encantaría ser tan perfecto como los otros gays, pero más bien soy un weón bueno para dormir, que si no se pone desodorante huele mal, que le gusta la cerveza, que escucha Pink Floyd y lee Tolkien (bueno, todos tenemos un placer culpable ¿no?).

Entonces, amiga o amigo, si usted espera que yo relate cómo me desvelé pensando en el nuevo single de Madonna o lo mucho que me costó encontrar una foto de Brad Pitt desnudo, lamento informarle que eso no va a pasar.

Ahora bien, esto de ser gay tampoco es un tema tabú acá, si tengo que hablar de ese weón que conocí y  me gustó y que no me pescó ni en bajá, lo voy a hacer, porque la gracia de esto es poder contar el sin fin de desgracias que le pueden pasar a un estudiante de derecho, cabro chico y más encima weco.


lunes, 13 de octubre de 2014

Presentación. Porque no es llegar y escribir en un Blog ¿O sí?

Hola, me llamo Ignacio (Nacho para los amigos), tengo 18 años y estudio Derecho en una (no tan) prestigiosa universidad privada de Chile. Si ignoramos las papas en las bocas de mis compañeros (bueno, eso y otras cosas) creo que me gusta bastante mi universidad, le agregaría un par de cosas pero bueh, tampoco es que haya sido puntaje nacional en la PSU. Vivo solo en un departamento, cortesía de mis papás, y últimamente he tenido algunos problemas para acostumbrarme a esto de ser adulto. ¡Ah! y soy gay, un pequeño gran detalle que le agrega dulzor (brillo y arcoíris) a mi vida. 
La cosa es que desde un tiempo a esta parte he tenido ciertas "aventuras", bastante problemáticas y caóticas para mi, pero, curiosamente, muy divertidas para las personas que las escuchan. Tanto así que hace unos días, pensando en cómo salvar el año, resolver unos problemas con una amiga y más encima cómo terminar mi relación con un profesor de inglés (tranquilos, no me hace clases), me miré al espejo y dije "weón, alguien debería escribir un libro sobre mi vida". Así que acá estoy, no es un libro, pero se le parece ¿no?.